LA JAÑONA

La riqueza de vivir en nuestro pueblo

(Asistir a los talleres, desde mi experiencia)

Esta mañana me levanté a las siete y media, como de costumbre, un día más. con sus tareas cotidianas, sus preocupaciones, sus trabajos, sus alegrías, su calma, su descanso.....

Pero en medio de todo esto tan importante, algo más: los talleres; el de costura con Angelita, el de relajación con Mari Paz, el de psicología con Inma , y en conjunto con todas las participantes: Merce, Maite, Mari Cruz, Merche, Mari Angeles, Marina,  Mari   Fe, Tomasa, Toña,  Andrea, Amparo, Isabel, Tinita, Luisa.....

En un momento de silencio pienso: cómo algo que aparentemente parece insignificante (igual que un grano de arena en la playa, que sin ellos no habría playa) es capaz de llenar tanto a las personas.

Allí hemos aprendido a bordar " los puños de las camisas galanas", puntos antiguos de viejas labores para tejer nuevos paños y mantelerías.

Nos han enseñado nuevos ejercicios que bien sientan a nuestro cuerpo, a relajarnos en medio de tanto correr, ! que bueno para el espíritu!, a veces cansado. Perfeccionamos lo que tal vez sabemos, se nos brinda la oportunidad de conocernos mejor, de ser capaces de exteriorizar lo que somos, de aprender la ardua tarea de valorarnos, tolerarnos y querernos un poquito más, cultivamos dones que quizás desconocíamos o permanecían, simplemente dormidos.

Y entre todo, charlamos, nos conocemos, acercamos, limamos asperezas y ablandamos callos que nos endurecen y nos enfrían.

Los talleres, los comparo a aquellos corros de antaño, en las solanas, donde se respiraba calidez y ternura y llenaba uno su corazón de alegría y marchábamos a casa tan contentos , añorando el nuevo día y con él, el rato "en la solana".......

En fin, ésta es mi experiencia, enriquecedora y digna, por ello estoy agradecida a todas las personas que hacen posible que tengamos "estas cosas en nuestro pueblo ".

Juany, una vecina de Peñaparda

 

Número 2

Revista Cultural de Peñaparda